El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha hecho la primera valoración de los comicios autonómicos del domingo en la capital de Corea del Sur

 

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha hecho la primera valoración de los comicios autonómicos del domingo en la capital de Corea del Sur, Seúl, donde este martes participará en la II Cumbre de Seguridad Nuclear y durante la que tendrá la oportunidad de mantener la primera entrevista con el presidente de los Estados Unidos, Barak Obama. El jefe del Ejecutivo se ha mostrado rotundo al asegurar que “estoy muy orgulloso de la victoria en Andalucía” y ha afirmado que absoluto se puede hablar de “fracaso” porque el PP “nunca había tenido un resultado tan bueno, hemos ganado las elecciones, nunca las habíamos ganado, hemos mejorado nuestra posición respecto a las últimas autonómicas. Nos hubiera gustado, como es natural y todo el mundo sabe, gobernar, pero nosotros vamos a seguir ahí”.

Analistas políticos consultados por “El Imparcial” consideran que “éste es y va a ser el mensaje oficial del PP, aunque en el seno del partido exista una decepción más que patente por no haber logrado la triple corona: la victoria en las autonómicas del 22 de mayo, por mayoría absoluta en las generales del 20 de noviembre, y el mismo resultado en la andaluzas del domingo. Sí se ha ganado, pero no se va a gobernar. Además, el PSOE, Izquierda Unida y los sindicatos van a utilizar lo sucedido, como ya lo están haciendo para poner en cuestión todo el sistema de reformas emprendido por el Gobierno de Rajoy, empezando por la reforma laboral”.

Sobre este punto, el líder popular ha lanzado un mensaje muy claro: “las reformas van a continuar porque España no se puede quedar parada”. En esta línea ha negado que los cambios introducidos por su Ejecutivo desde su llegada al poder hayan podido pasar factura en las elecciones de este 25-M, y más cuando nuestro país sufre una grave crisis provocada por la “desviación del déficit público en 2011, inaceptables cifras de paro y dificultades en los mercados internacionales”. “Estamos haciendo —ha subrayado- lo que tenemos que hacer, porque España es lo que necesita, no es un capricho”, para anunciar a continuación que las reformas continuarán en abril y mayo y que los Presupuestos Generales del Estado para este año que aprobará este viernes el Consejo de Ministros serán “muy austeros”, aunque ha mostrado su confianza en que podrá contar “con la comprensión de la gente”.

Como es evidente, desde el PSOE se ve todo desde un punto de vista absolutamente diferente. Su secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba habla ya de “un cambio de ciclo político”, cuando todavía no se han cumplido ni los primeros cien días de gobierno popular. Tras la reunión de la Comisión Permanente de la Ejecutiva del PSOE, el líder de este partido ha dicho que tras los resultados de este domingo “hemos empezado un nuevo ciclo. Es un paso adelante, pero queda mucho camino por recorrer para reconquistar la confianza de los ciudadanos”. También ha destacado que su formación política es un “partido fuerte al que no se puede ignorar” y que “los ciudadanos han marcado unas líneas rojas al Gobierno”. En este sentido ha pedido al PP “reflexión y un esfuerzo para acercarse a los sindicatos” y al propio PSOE en las posiciones que mantienen contra la reforma laboral.

Los analistas consultados por este diario subrayan que quizás “Rubalcaba y los socialistas estén festejando y alegrándose no de sus resultado, pues por primera vez en treinta años no han sido la fuerza más votada en Andalucía, e incluso han perdido votos respecto a las elecciones general del 20-N, sino que el PP no haya conseguido su gran objetivo, que le hubiera dado la triple corona, la victoria por mayoría absoluta en Andalucía”.

Dicho esto, los socialistas, por boca de su candidato, José Antonio Griñán, y por la del propio secretario general del partido, han mostrado ya su absoluta disposición para negociar un Ejecutivo autonómico de coalición que les permite mantenerse al frente de la Junta de Andalucía. Ahora, según las fuentes consultadas, habrá que ver las condiciones que exige IU y“el punto de radicalización al que está dispuesto a llegar el PSOE para mantener el Gobierno de esa Comunidad, que puede ser todo”.

Y desde Europa, parece que el Gobierno de Rajoy tampoco recibe muchas ayudas, y más tras las declaraciones del primer ministro italiano, Mario Monti, en el sentido de que “España está dando motivos de gran preocupación” a la UE. Porque “su situación económica podría provocar un efecto contagio que podría extenderse por el continente”.

Monti criticaba así la elevación de la previsión del déficit público del 4,4 por ciento al 5,3, aprobada por el Eurogrupo, tras constatarse que el 6 por ciento comprometido por el Ejecutivo socialista de José Luis Rodríguez Zapatero para 2011 en realidad fue del 8,53. El jefe del Ejecutivo, que este martes se encontrará con su homólogo italiano, preguntado por los periodistas en Seúl, se ha limitado a explicar que “dejémoslo en que yo nunca haré declaraciones de este tipo”. Unas afirmaciones, según las fuentes consultadas, que proceden de un país que “precisamente no puede ponerse como ejemplo de buen hacer económico en estos últimos meses en el seno de la Unión Europea”.

 

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